Esa boda no me la pierdo

Apocalipsis 19:7-9 

¡Alegrémonos y regocijémonos y démosle gloria! Ya ha llegado el día de las bodas del Cordero. Su novia se ha preparado, y se le ha concedido vestirse de lino fino, limpio y resplandeciente». (El lino fino representa las acciones justas de los santos). El ángel me dijo: «Escribe: “¡Dichosos los que han sido convidados a la cena de las bodas del Cordero!”» Y añadió: «Estas son las palabras verdaderas de Dios».

Para que la cena de las bodas del Cordero ocurra hay situaciones pendientes:
  1. Debe terminar el periodo de la gracia
    • El reloj de Dios está detenido.
    • El reloj de Dios se accionará con el arrebatamiento de la iglesia.
  2. Terminando el periodo de la gracia comenzará la gran tribulación.
    • En la gran tribulación el Espíritu Santo ya no estará en la tierra.
      • 1 Tesalonicenses 4:13-17 Hermanos, no queremos que ignoren lo que va a pasar con los que ya han muerto, [a] para que no se entristezcan como esos otros que no tienen esperanza. 14 ¿Acaso no creemos que Jesús murió y resucitó? Así también Dios resucitará con Jesús a los que han muerto en unión con él. 15 Conforme a lo dicho por el Señor, afirmamos que nosotros, los que estemos vivos y hayamos quedado hasta la venida del Señor, de ninguna manera nos adelantaremos a los que hayan muerto. 16 El Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, y los muertos en Cristo resucitarán primero. 17 Luego los que estemos vivos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados junto con ellos en las nubes para encontrarnos con el Señor en el aire. Y así estaremos con el Señor para siempre.
        • 2 Tesalonicenses 2:16-17 Y ahora vosotros sabéis lo que lo detiene, a fin de que a su debido tiempo se manifieste. 17 Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio.
  3. Se completará la segunda venida de Jesús.
    • Daniel 9:24-27 Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos. 25 Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos. 26 Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones. 27 Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador.
  4. Tendrá lugar la maravillosa ceremonia de las bodas en el cielo.
    •  Efesios 5:25-26 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó  26 para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra. Para ser salvos  hoy, debemos atravesar la justicia de Dios por medio de Jesús en la cruz.
    • Efesios 5:27a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.
  5. Jesús mismo asegura que vendrá por nosotros.
    • Juan 14:3 Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
    • Efesios 1:13-14 En él también ustedes, cuando oyeron el mensaje de la verdad, el evangelio que les trajo la salvación, y lo creyeron, fueron marcados con el sello que es el Espíritu Santo prometido. Este garantiza nuestra herencia hasta que llegue la redención final del pueblo adquirido por Dios,[a] para alabanza de su gloria.
    • 2 Corintios 1:22 nos selló como propiedad suya y puso su Espíritu en nuestro corazón como garantía de sus promesas.
    • Juan 17:9-12 Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son, 10 y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y he sido glorificado en ellos. 11 Y ya no estoy en el mundo; mas éstos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros. 12 Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliese.
    • Juan 17:24 Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo.
    • 2 Corintios 11:2  Porque os celo con celo de Dios; pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo. DHH
Si usted quiere ser parte de las bodas del Cordero, entréguese a Jesús hoy.