¿Tiene aceite su lámpara?

Mateo 25:1-13

Las 39 parábolas del NT tratan con la salvación y comportamiento del ser humano.

Enseñanzas que me ayudarán a estar seguro (a) si mi lámpara tiene aceite:

  1. Sobre el Reino de los cielos y las vírgenes.
    • El cristiano es una lámpara. Nuestro temperamento, nuestro carácter es una lámpara.
    • Las vírgenes representan a personas religiosas que NO se profanan bajo otros dioses ni se contagian con el mundo.
    • El cristiano no debe olvidar jamás que su cuerpo es una lámpara, un testimonio vivo.
    • Para todo cristiano, ser lámpara es una gran responsabilidad y enorme privilegio.
    • Mi lámpara (mi cuerpo) debería estar encendida para que vean lo que Cristo hace en mí y conmigo.
  2. Las 10 vírgenes salen a recibir al esposo.
    • La bendita esperanza del regreso de Jesús sostiene al cristiano en enfermedades y tribulaciones.
    • Todas las vírgenes (iglesias cristianas) esperan a su futuro esposo.
  3. Toda iglesia, toda persona debe estar segura que no le falte nada para irse con Jesús.
    • Esta parábola daría una idea matemática sobre cuántos serán salvos y cuántos no.
    • Toda persona que no tiene aceite en su lámpara NO tiene al Espíritu Santo y no ha recibido a Jesús.
      • Al cielo no se va por ser “buena gente” sino por aceptar ser pecador y creer en Jesús y su sacrificio en la cruz. No Jesús, no Espíritu Santo, no salvo (a), no cielo.
      • (v.4) “…las prudentes pusieron aceite a su lámpara…” (pusieron al Espíritu Santo en su corazón).
      • El Espíritu Santo es quien cambia, regenera, transforma con Su poder, no con nuestro esfuerzo.
  4. Los creyentes en Cristo genuinos no pueden cansarse de esperar. (v. 5) “…cabecearon, durmieron…”)
    • ¿Cómo me hallará Jesús a mí si regresara esta noche o mañana? (v.6) “…a la medianoche se oyó un clamor.” (v.7) “…arreglaron sus cuerpos…” (sus lámparas).
    • Cuidado con la confusión de creer que somos lo mismo y que toda religión lleva a Dios.
  5. Las emociones en el evangelio NO duran. El cristiano debe vivir, no por emoción sino por convicción. (v.8) “…porque nuestras lámparas se apagan…”
    • Ninguna persona puede creer por usted ni orar por usted ni perdonar pecados para que sea salvo (a).
    • Romanos 10:9-10 “…que si confiesas con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo; porque con el corazón se cree para justicia, y con la boca se confiesa para salvación.” LBLA
    • Juan 5:24 En verdad, en verdad os digo: el que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna y no viene a condenación, sino que ha pasado de muerte a vida.” LBLA
    • Nadie puede darle su salvación personal a otra persona. Sólo cinco estaban listas. (v.9)
    • Cada ser humano es responsable de decidir si quiere ir al infierno o al cielo.
    • Nadie puede “sacarse” al Espíritu Santo para dárselo a alguien más.
    • La salvación del ser humano NO es por obras. (v.10)
      • Isaías 64:6 Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras obras como trapo de inmundicia”
      • Romanos 3:24 “…siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús.”
    • Dios NO puede perdonar sólo los pecados de hoy o de ayer porque El vive en un presente absoluto.
  6. Las personas preparadas son aquellas que tienen aceite, el sello del Espíritu Santo en su corazón.
    • Efesios 1:13-14En él (Jesús) también ustedes, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de su salvación, y habiendo creído en él, fueron sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.”
    • Cuando la puerta hacia la salvación se cierra nadie puede abrirla. “se cerró la puerta” Si usted no le habló de Cristo al alguien que ya murió, despreocúpese y hable a quienes todavía están vivos. “se cerró la puerta.”
  7. Después que la puerta se cierra, ni Jesús puede hacer nada por nadie. (v.11)
    • (v.11-12) “Señor, ábrenos la puerta…” “No os conozco…

Si usted es cristiano y su lámpara (su cuerpo) tiene aceite, jamás dejará de velar y esperar a su prometido. (v.13)