Mi angustia: ¿tiene un lado positivo?

2 Corintios 4: 8-18 que estamos atribulados en todo, pero no angustiados; en apuros, pero no desesperados; perseguidos, pero no desamparados; derribados, pero no destruidos. 10 Dondequiera que vamos, llevamos siempre en el cuerpo la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos, 11 pues nosotros, que vivimos, siempre estamos entregados a muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. 12 De manera que la muerte actúa en nosotros, y en vosotros la vida. 13 Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: «Creí, por lo cual hablé», nosotros también creemos, por lo cual también hablamos. 14 Y sabemos que el que resucitó al Señor Jesús, a nosotros también nos resucitará con Jesús, y nos presentará juntamente con vosotros. 15 Todas estas cosas padecemos por amor a vosotros, para que abundando la gracia por medio de muchos, la acción de gracias sobreabunde para gloria de Dios. 16 Por tanto, no desmayamos; antes, aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día, 17 pues esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; 18 no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven, pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.”

Algunos principios a seguir cuando llegue una crisis, una angustia a nuestra vida:

  1. Entender, aceptar o/y recordar que “el ser humano es arcilla, barro” (Jeremías 18:4).
    • “En la vida siempre gana el (la) que comete menos errores.
    • Hay que trazarse una meta, buscar las alturas.
    • Hay que ser realista y aceptar la imperfección en nuestra vida.
    • No culpar a otros por los errores o fracasos.
    • Si se falla, NO culpar a las circunstancias del momento
    • Filipenses 3:13-14 “…una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.”
  2. No ignorar que la vida es una lucha constante y difícil.
    • Uno de los propósitos de la vida es que haya problemas para que maduremos y seamos mejores personas después de atravesarlos.
    • Toda persona que entiende que habrá problemas tiene un punto correcto de la vida.
  3. Decidir NO dejarse vencer, no quedarse tirado (a) lamentándose.
    • Ser feliz o vivir desgraciado.
    • Ser un “lobo solitario” o buscar ayuda.
    • Enojarse por todo y con todos o permanecer en calma.
    • Vivir llorando, en lamentos o sonreír.
    • Ser irritable o agradable.
    • Creer que la oscuridad durará para siempre o que el sol saldrá pronto.
    • Vivir sintiendo lástima o pensar como un hijo (a) de Dios.
    • Ser pesimista o pensar que Jesús tiene un futuro mejor.
    • Encerrarse en casa o estar en la iglesia adorando a Dios.
    • “No se rinda. Si es posible, muera con las botas puesta y la frente en alto”. (Hno. Toby)
    • Juan 16:33 “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.”
    • Cuando llegue un problema, una angustia, una crisis, escogemos:
    • Cada uno escoge, decide como quiere vivir. Cada uno escoge ser buen esposo, padre, buena esposa, buena madre, buen hijo (a), etc.
  4. Hay que prepararse para ser probado (a) una y otra vez.
    • No hay que temer fracasar intentando algo. Sueñe con una meta y dele con todo.
    • No se pueden esperar resultados diferentes al seguir haciendo lo mismo.
  5. Desarrollar una esperanza con la vista puesta en el futuro.
    • Necesitamos creer que mañana podremos lograr grandes victorias en y con el Señor.
    • Juan 15:5 “….separados de mí nada pueden hacer.”
  6. Dios es partidario de que triunfemos la próxima vez.
    • 2 Corintios 2:14 “Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento.”
  7. Estar dispuesto (a) a pagar un costo, un precio.
    • “Un matrimonio exitoso refleja que dos seres diferentes han pagado el costo de aceptarse tal como son.”
  8. Aprender de los fallos o fracasos y decidir ser mejor.
  9. Vea más allá del mañana, vea hacia la eternidad.
    • Con Jesús, su lamento se convertirá en gozo, en alegría. Los que lloran serán consolados.