Para no comenzar un incendio

Santiago 3:5-6

“Así también la lengua es un miembro muy pequeño del cuerpo, pero hace alarde de grandes hazañas. ¡Imagínense qué gran bosque se incendia con tan pequeña chispa! También la lengua es un fuego, un mundo de maldad. Siendo uno de nuestros órganos, contamina todo el cuerpo y, encendida por el infierno, prende a su vez fuego a todo el curso de la vida.” (VIDEO)

Durante esta semana California ha experimentado incendios forestales de gran magnitud. Más de 1,500 hogares y negocios en Santa Rosa, Napa y Anaheim han sido consumidos por las llamas. Las personas que han podido regresar a sus casas no han encontrado nada, solo cenizas. Árboles, animales y vidas humanas se han perdido debido a una chispa. Esa pequeña chispa ha sido responsable de la destrucción de miles de acres. En muchas ocasiones nuestra lengua ha creado desastres en nuestra familia, amigos e iglesia. En el libro de Santiago capítulo 3 el apóstol señala que no somos capaces de controlar nuestra lengua. La Biblia reconoce que, aun siendo cristianos, es difícil controlar la lengua.

La lengua tiene funciones importantes. Ella nos ayuda a saborear, tragar e incluso es esencial en el lenguaje. En algunas culturas sacar la lengua es de mal gusto pero en otras, como en el Tíbet, sacar la lengua es de buena educación. Típicamente, la lengua humana mide 3.3 pulgadas en los hombres y 3.1 en las mujeres (8 centímetros). Es un órgano pequeño pero peligroso. Santiago 3:5 nos dice: Así también la lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡¡cuán grande bosque enciende un pequeño fuego!”

El hombre es el único con la habilidad de comunicarse. Las palabras que usamos, la manera en que las decimos y a quien las decimos producen un impacto poderoso. Este impacto puede ser positivo o negativo. Veamos ahora diversos ángulos que la Biblia enfoca sobre las palabras y el control de la lengua:

  1. Las palabras tienen un poder devastador.

Las palabras no son simple sonido. El ser humano es el único entre todas las criaturas de la Tierra que tiene la habilidad de comunicarse a través de la palabra hablada. La Biblia enseña que Dios habló y creó el universo por el poder de Su Palabra. Hebreos 11:3 nos dice que: Por la fe entendemos que el universo fue formado por la palabra de Dios, de modo que lo visible no provino de lo que se ve.” (NVI)

Hay poder en las palabras para sanar heridas o hacerlas sangrar más. En Proverbios 18:21 leemos que Lo que uno habla determina la vida y la muerte; que se atengan a las consecuencias los que no miden sus palabras.” (PDPT)

Preguntas que debemos hacernos todos: ¿Estoy usando mis palabras para animar a que alguien se levante o para destruirle? Mis palabras ¿están llenas de amor o de odio?; ¿de amargura o bendición?; ¿de quejas o de halagos?; ¿de victoria o de derrota? Las palabras tienen un impacto poderoso en las personas, sobre todo en los niños. Un niño sufre de baja auto-estima si se le dice constantemente que es feo, tonto, inútil, etc. Nuestras palabras son herramientas que pueden usarse para algo grande o algo malvado en la vida de nuestros hijos. Padres tengamos cuidado de nuestro vocabulario. Tus hijos serán lo que le dices que serán.

Hagamos sonreír a Dios animando con nuestras palabras a otras personas. Jesús espera que usemos nuestras palabras para edificar Su cuerpo, la iglesia y NO para destrozar. Con nuestras palabras, damos gloria a Dios o le ocasionamos vergüenza.

  1. Las palabras son tan poderosas, que Dios nos pedirá cuentas por lo que digamos.

Mateo 12:36-37 expresa: “Pero yo les digo que en el día del juicio todos tendrán que dar cuenta de toda palabra ociosa que hayan pronunciado. Porque por tus palabras se te absolverá, y por tus palabras se te condenará.” (DHH).

  1. La inconsistencia en el uso de nuestras palabras.

La Biblia nos muestra claramente que somos inconsistentes. Veamos a Santiago 3:9-10: Con la lengua bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios. De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.” Tradicionalmente tenemos la falsa idea de que mientras más grotesco hablemos más masculinidad se tiene. Como cristianos, debemos tratar de no ser inconsistentes usando un lenguaje obsceno y/o grosero. Efesios 4:29 nos invita a eviten toda conversación obscena. Por el contrario, que nuestras palabras contribuyan a la necesaria edificación y sean de bendición para quienes escuchan. Ser como Cristo significa que deberíamos hablar como Él y NO usar lenguaje sucio. Cuando mentimos o engañamos estamos dando mal uso a las palabras. Efesios 4:25 nos dice que dejemos la mentira y que hablemos a todo el prójimo con la verdad, porque todos somos miembros de un mismo cuerpo.

  1. La mentira, el chisme o provocar disensión, división.

“Hay seis cosas que el Señor aborrece, y hasta siete, que le son detestables: los ojos altaneros, la lengua que miente, las manos que derraman sangre inocente, el corazón que hace planes perversos, los pies que corren a hacer lo malo, el falso testigo que esparce mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos (Proverbios 6:16-19). Dios detesta al máximo usar la palabra para provocar disensión entre hermanos. Pidamos misericordia y ayuda de Dios para no ser hallados culpables de chisme y causar división entre hermanos con la lengua. Hay poder en las palabras que hablamos, para crear unidad o causar división.

  1. Hacemos feliz a nuestro Padre Dios y le glorificamos con el uso adecuado de nuestras palabras.

En 1 Pedro 4:11somos alentados a glorificar a Dios por medio de nuestras palabras. ¿Has recibido el don de hablar en público? Entonces, habla como si Dios mismo estuviera hablando por medio de ti. … Así, cada cosa que hagan traerá gloria a Dios por medio de Jesucristo. (NTV) Un cristiano NO debería olvidar jamás que es un Embajador de Jesús en la Tierra.

  1. Hacemos feliz a nuestro Padre Dios y le glorificamos cuando hablamos a otros de Jesús.

Cuando no hablamos de Jesús a las personas, estamos cerrando la puerta al cielo. Es necesario usar el poder de nuestras palabras para compartir a Cristo con quienes necesitan salvación. En Santiago 3:11-12 se nos dice que ¿Acaso puede brotar de un mismo manantial agua dulce y agua amarga? ¿Acaso una higuera puede dar aceitunas o una vid, higos? No, como tampoco puede uno sacar agua dulce de un manantial salado. (NVI). Como cristianos debemos reflejar a Cristo. Recordemos que somos embajadores en nombre de Cristo (2 Corintios 5:20). Pero Nuestras palabras NO son controladas por la lengua sino por algo más profundo, interno. El mismo Jesús en Mateo 12:34  expresó lo siguiente: “Manada de víboras, ¿cómo pueden ustedes que son malos decir algo bueno? De la abundancia del corazón habla la boca.” (NVI). Si tenemos problema en controlar la lengua, necesitamos ver lo profundo de nuestro corazón y pedirle perdón a Dios. Oremos a Dios para que nos ayude a controlar nuestra lengua y nos guie a utilizar nuestras palabras para la proclamación de su Evangelio y la edificación de la Iglesia.

 

Bosquejo para completar

Diversos ángulos que la biblia enfoca sobre las palabras y el control de la lengua:

  1. Las palabras tienen un __________ devastador. Hebreos 11:3

Hay poder en las palabras para __________ heridas o hacerlas sangrar más. Proverbios 18:21

Mis palabras ¿Están llenas de __________ o de odio; de amargura o __________; de quejas o de __________; de __________ o de derrota?

Las palabras tienen un __________ poderoso en las personas, sobre todo en los niños.

Jesús espera que usemos nuestras palabras para __________ Su cuerpo, la iglesia y NO para destrozar.

Con nuestras palabras, damos gloria a Dios o le ocasionamos __________.

  1. Las palabras son tan poderosas, que Dios nos pedirá cuentas por lo que digamos. Mateo 12:36-37
  2. La __________ en el uso de nuestras palabras. Santiago 3:9-10 y Efesios 4:29

Ser como Cristo significa que deberíamos __________ como Él y NO usar lenguaje sucio.

El vocabulario __________ NO debería tener lugar en la vida de un cristiano. Efesios 4:25

  1. La __________, el __________ o provocar __________, división. Proverbios 6:16-19 …y el que siembra discordia entre hermanos.

Dios detesta al máximo usar la palabra para provocar disensión entre hermanos.

  1. Hacemos feliz a nuestro Padre Dios y le glorificamos con el __________ adecuado de nuestras palabras. 1 Pedro 4:11
  2. Hacemos feliz a nuestro Padre Dios y le glorificamos cuando hablamos a otros de __________.

Santiago 3:11-12 ¿Acaso puede brotar de un mismo manantial agua dulce y agua amarga? ¿Acaso una higuera puede dar aceitunas o una vid, higos? No, como tampoco puede uno sacar agua dulce de un manantial salado. NVI

Nuestras palabras NO son controladas por la lengua sino por algo más __________, interno.

Mateo 12:34 Manada de víboras, ¿cómo pueden ustedes que son malos decir algo bueno? De la abundancia del corazón habla la boca. NVI

Si tenemos problema en controlar la lengua, necesitamos ver lo profundo de nuestro __________ y pedirle perdón a Dios.