¿Qué estoy haciendo con mis dones (talentos o habilidades)?

Mateo 25:14-30

  • El ser humano NO utiliza en toda su vida más del 16% de toda la capacidad de su cerebro.
  • Dios ha dotado al ser humano de una capacidad extraordinaria para realizar grandes cosas.
  • Ningún ser humano debe darse por vencido antes de iniciar un proyecto.
  • Nunca se rinda ante ningún problema. No le diga a Dios cuán grande es su problema. Dígale a su problema cuán GRANDE es su Dios.
  • Dios nos dio a todos talentos extraordinarios que debemos poner en práctica para nuestro beneficio y para Su gloria.

Verdades de Dios sobre nuestros talentos, dones (habilidades):

  1. Dios nos entregó un patrimonio, bienes, riquezas y derechos que le pertenecen a Él.
  2. Dios dió y da según la capacidad de cada ser humano. (v.15)
  3. Trate de exceder lo que normalmente esperan de usted. (v.16)
    • Teniendo todos los bienes, las riquezas de Dios, el de los cinco talentos pudo haber producido diez.
    • El bien o tesoro más grande que Dios nos ha dado es Su precioso Espíritu Santo.
    • Cuando usamos bien los bienes y talentos que el Señor nos ha dado nos convertimos en mejores personas.
    • Jesús vino a darnos vida y vida en abundancia.
    • Dios no espera que nadie que haya creído en Su precioso Hijo sea un fracaso o viva como fracasado.
  4. Un día, Jesús arreglará cuentas con cada uno de nosotros (v.19)
    • Con el poder del Espíritu Santo en su vida puede descabezar cualquier vicio o debilidad.
  5. Debemos orar porque cuando Jesús nos pida cuentas le entreguemos más de lo encomendado. (v.21)
  6. Muchos se gozarán en el Señor; Pero hasta allí.  “…entra en el gozo de tu señor…” (v.22)
  7. La persona o iglesia que recibió un talento (la salvación) debe multiplicarlo, NO enterrarlo.(v.24)
    • Jesús entregó a la iglesia el talento de multiplicar los creyentes, la membresía.
    • Toda persona que NO recibe a Cristo, “entierra su talento.” (v.24).

No podemos hablar de Jesús ni predicar Su evangelio, sino conocemos a Jesús como nuestro Salvador personal.

No “entierre” su talento. No impida que gente que usted ama venga a Jesús. No postergue su decisión.