Los ladrones y Jesús en el Calvario

Mateo 27: 38-44 Con él crucificaron a dos bandidos,[a] uno a su derecha y otro a su izquierda. 39 Los que pasaban meneaban la cabeza y blasfemaban contra él: 40 ―Tú, que destruyes el templo y en tres días lo reconstruyes, ¡sálvate a ti mismo! ¡Si eres el Hijo de Dios, baja de la cruz! 41 De la misma manera se burlaban de él los jefes de los sacerdotes, junto con los maestros de la ley y los ancianos. 42 ―Salvó a otros —decían—, ¡pero no puede salvarse a sí mismo! ¡Y es el Rey de Israel! Que baje ahora de la cruz, y así creeremos en él. 43 Él confía en Dios; pues que lo libre Dios ahora, si de veras lo quiere. ¿Acaso no dijo: “Yo soy el Hijo de Dios”?  44 Así también lo insultaban los bandidos que estaban crucificados con él.

Lucas 23: 32-33, 39-43 También llevaban con él a otros dos, ambos criminales, para ser ejecutados. 33 Cuando llegaron al lugar llamado la Calavera, lo crucificaron allí, junto con los criminales, uno a su derecha y otro a su izquierda. 39 Uno de los criminales allí colgados empezó a insultarlo: ―¿No eres tú el Cristo? ¡Sálvate a ti mismo y a nosotros! 40 Pero el otro criminal lo reprendió: ―¿Ni siquiera temor de Dios tienes, aunque sufres la misma condena? 41 En nuestro caso, el castigo es justo, pues sufrimos lo que merecen nuestros delitos; este, en cambio, no ha hecho nada malo. 42 Luego dijo: ―Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. 43 ―Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso —le contestó Jesús.

 

 La cruz, en tiempos de Jesús, era el máximo castigo a los peores criminales.

Observaciones sobre los ladrones a los costados de Jesús en monte Calvario:
  1. El ladrón la izquierda de Jesús.
    • Ofendió, irrespetó a Jesús.
    • Quería ser salvado de morir en la cruz.
    • No quiso arrepentirse.
    • *Murió en sus pecados. Tuvo la salvación tan cerca y no la quiso.
  2. El ladrón a la derecha de Jesús.
    • Reconoció que merecía el castigo por sus maldades.
    • Comprobó que todo pecado y pecador puede ser perdonado.
    • El ladrón de la derecha experimentó la salvación instantáneamente.
    • Al morir, el alma del creyente pasa de inmediato a la presencia divina. “ausente en el cuerpo…”
      • 2 Corintios 5:8 …pero cobramos ánimo y preferimos más bien estar ausentes del cuerpo y habitar con el Señor.
      • Filipenses 1:23 Me es difícil decidirme por una de las dos cosas: por un lado, quisiera morir para ir a estar con Cristo, pues eso sería mucho mejor para mí. DHH
      • Defendió a Jesús.
      • No hizo la “oración del pecador” sino hizo una oración espontánea, nacida del corazón.(v.42)
      • No asistió a cultos o clases de discipulado.
      • No pasó al frente del santuario.
      • El ladrón de la derecha NO se avergonzó de creer en Jesús públicamente.
      • El ladrón de la derecha NO vaciló y creyó en el autor del evangelio.
      • El ladrón de la derecha no dio diezmos ni ofrendas para ser salvo.
      • No fue diácono ni servidor.
  3. Los dos ladrones murieron, pero el de la derecha murió salvo porque recibió el regalo de la salvación.
    • Romanos 3:24 siendo justificados gratuitamente por su gracia por medio de la redención que es en Cristo Jesús. NBLA
    • Juan 3:17-18 Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por Él.  El que cree en Él no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.
Todo el sacrificio y sufrimiento de Jesús fue por amor a usted y para regalarle el perdón de pecados.
Si usted vino perdido hoy, salga salvo. Jesús vino a buscarle y salvarle. Porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido. (Lucas 19:10)